domingo, 21 de octubre de 2012

PORTUGAL: ¡QUE SE JODA LA TROIKA, ESTE PRESUPUESTO NO PASARÁ! LAS HUELGAS, CASEROLAZOS Y MOVILIZACIONES SACUDEN LA UNION EUROPEA. 21 DE Octubre 2012

Las movilizaciones masivas contra la política de austeridad impuesta por la Troika continúan en Portugal. Tras la manifestación del 15 de septiembre, decenas de miles de personas volvieron a las calles y plazas portuguesas el 13 de octubre, coincidiendo con la Cacerolada Global, para celebrar “manifestaciones culturales” y protestar contra la nueva vuelta de tuerca neoliberal que supone la propuesta de presupuesto del gobierno, como explica el manifiesto que reproducimos al final.
 El movimiento obrero se prepara para responder con una huelga general el próximo 14 de noviembre, que podría confluir con otra en el Reino de España, en una huelga general ibérica.


El 14 de noviembre 2012 se llevará a cabo una huelga general convocada por la CGTP, que es de todos y para todos los que sufren los efectos brutales de la política de austeridad y el empobrecimiento que la Troika nos impone y que el gobierno PSD/CDS diligente y servilmente nos aplica ciegamente “cueste lo que cueste”.
La ceguera ideológica de carácter neoliberal y autoritario es tal que sólo escucha la voz de los “mercados” y socava los fundamentos básicos de la democracia.

Esta huelga general es para detener el aumento vertiginoso del paro, que ya alcanzó en agosto el 15,9%, es decir, 1.393.000 mil hombres y mujeres sin trabajo, a pesar del fuerte crecimiento de la emigración y la reducción de la tasa de actividad. Para agravar esta auténtica catástrofe, la precariedad y el desempleo entre los jóvenes alcanza niveles nunca antes alcanzados (35,9% para los menores de 25 años) y la tendencia está creciendo, según la OIT.

Esta huelga general es para rechazar los recortes en los salarios directos e indirectos, la reducción de prestaciones sociales y de la protección social (fondo de desempleo, pensiones).

Esta huelga general es para revertir y anular los cambios en el Código del Trabajo, que facilitan los despidos, la reducción de las indemnizaciones, atacan la negociación colectiva y los sindicatos y suponen una apuesta a fondo por la individualización de las relaciones laborales.

Esta huelga general es impedir nuevas privatizaciones en sectores estratégicos como las empresas públicas ANA, CGD, TAP, CTT, RTP, y Aguas de Portugal y evitar la creación de más rentas monopolistas que parasiten la economía.

Esta huelga general es para responder al ataque a los servicios públicos (salud, educación, seguridad social, justicia), donde la consigna del gobierno es recortar. Luchamos para evitar el desmantelamiento del estado de bienestar.

Esta huelga general es para dar continuidad a las exigencias ciudadanas de 1 millón de personas, que el 15 de septiembre salieron a las calles en decenas de ciudades de este país, bajo el lema “¡Qué se joda laTroika! Queremos nuestras vidas” y que el 29 de septiembre, convocadas por la CGTP, pero donde todos tienen su lugar, volverá a llenar el Terreiro do Paço (Plaza del Palacio), transformándolo de nuevo en la Plaza del Pueblo y también gritarán con todas sus fuerzas exigiendo la dimisión del gobierno.

El nuevo paquete de austeridad/brutalidad —el mayor aumento de impuestos de la democracia portuguesa— fue anunciado atropelladamente por el ministro de Hacienda la tarde antes de la discusión de las mociones de censura del Bloco de Esquerda y del PCP, que así querían dar voz al pueblo y llevar la censura de la calle a la Asamblea de la República y al mismo tiempo obligar al gobierno a decir a las víctimas que ya todo estaba negociado con Bruselas.
Este “robo a mano armada” sólo refuerza las razones de todos los ciudadanos que sufren en su piel semejante explotación, y todos sin excepción deben participar en la construcción y el éxito de esta lucha. Todos son necesarios y bienvenidos.

Esta huelga general “no es sólo una huelga de protesta, es sobre todo un ejercicio de propuestas alternativas para el país”, como dijo bien el secretario general de la CGTP.
Incluso aquellos que con razones oscuras y falsos argumentos tratan de denigrar y rechazar converger en esta lucha saben que no pueden evitar la unidad de acción de todos los trabajadores en sus lugares de trabajo. La fuerza de la razón y la conciencia de los trabajadores es superior a todas las apelaciones y decisiones de las direcciones desligadas de los que dicen representar. Hablo de la UGT.

Esta huelga general debe ser de tal manera que sume a todas las organizaciones sindicales sin condicionamiento alguno y ampliarse con las organizaciones y movimientos sociales de los desempleados, los pobres, los jubilados, los estudiantes, los pequeños y micro empresarios. No excluye a nadie y quiere unir fuerzas para que las acciones en la calle ese día y fuera del país tengan el carácter popular más amplio.

La marcha contra el paro que desde el 5 de octubre recorre todo el país, es por si mismo una importante señal de fuerza, resistencia y exigencia en relación con el principal problema al que se enfrentan los trabajadores todos los días. Cobró una importancia aún mayor con la convocatoria de la huelga general y por lo tanto merece todo nuestro apoyo y participación.

La Huelga General del 14 de noviembre en Portugal puede marcar un gran paso adelante en la lucha de los trabajadores europeos, al materializar en la práctica la voluntad ya expresada por los máximos dirigentes de los sindicatos españoles CCOO, UGT y CIG, así como otras organizaciones que son parte de la Cumbre Social, de convergen en su lucha contra el gobierno de Mariano Rajoy ese mismo día y por fin tendremos una b>uelga general ibérica.

vTambién existe la posibilidad de una mayor interacción y convergencia de las luchas a escala europea, si la reunión del Comité Ejecutivo de la CES (Confederación Europea de Sindicatos) decide convocar jornadas de lucha en otros países del Sur, como Grecia, Francia e Italia.

Nosotros, sindicalistas del Bloque de Esquerda, hemos propuesto hace mucho tiempo y en diversos foros la adopción de medidas urgentes de lucha coordinadas, al menos en los países del Sur, con el fin de responder a la violencia de los ataques de los que son objeto los ciudadanos.
El ataque es global y las respuestas deben ser de carácter nacional, pero también a escala de la UE, reivindicando con radicalidad y firmeza una respuesta europea contra la especulación de los mercados financieros.

Creemos que este es el camino a seguir, ya que favorece la unidad y la lucha de los trabajadores europeos. Necesitamos un nivel de respuesta popular superior para hacer frente a la intervención de la Troika, que suma crisis a la crisis, recesión a la recesión en los países donde ya opera directamente o indirectamente.

Asumiendo esta postura internacionalista, haremos todo lo posible a nivel nacional para que la huelga general del 14 de noviembre en Portugal sea un gran paso para acabar con la troika y contribuir al fin de esta política y la dimisión del gobierno.
¡Viva la huelga general, nuestra lucha es también internacional!